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Trata de Brilla alma mia

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REIKI

 

 

 REIKI SISTEMA USUI

 

Reiki : Energia Vital Universal

 

"REI: Energía Vital Universal"

"KI: es una parte de REI, que fluye a través de todo lo que vive, o sea que es también nuestra propia energía vital"

El REIKI es una técnica de armonización milenaria que fue re-descubierta en Japón por el Dr. Mikao Usui , de ahí el nombre del Sistema tal como se lo conoce en la actualidad.

Los cristianos conocen esta energía como la "Luz Divina", los chinos como "Chi" y los hindúes como "Prana"; también se denomina "Bioplasma", "Bioenergía" o "Energía Cósmica Universal".
 

Dar REIKI, entonces, significa realizar un traspaso o canalización de Energía Cósmica Universal, de Luz, de Energía Vital (es decir la Sagrada y Todopoderosa Energía de Dios), a todo aquel que la requiera y la necesite.

El REIKI existe desde hace miles de años; tal es así que Sidharta Gautama (El Buda), como así también Jesucristo ya lo empleaban, en aquellos tiempos, para realizar sus fantásticas curaciones. También existen vestigios de esta técnica sanadora en la historia espiritual de la India y el Tibet.

La Verdad, el Amor Divino y el Conocimiento son las cualidades primordiales y básicas del REIKI; y es por eso que "la Vía REIKI" nos permite experimentar en forma directa el Amor de Dios; dicho lo cual estaría de más pretender encontrarle cualquier clase de explicación intelectual o científica.

Sencillamente sentimos que esa Fuerza Vital existe y que está actuando en nosotros de una manera verdaderamente maravillosa, colmándonos de paz interior, bienestar y salud perfecta. Es por eso que se trata de una vivencia que cada uno debe experimentar por sí mismo.

La "Fuerza REIKI" estimula nuestro organismo de una manera totalmente integral, impulsándolo hacia la autocuración; equilibra el cuerpo y el corazón y actúa en todos los niveles: físico, mental, emocional y espiritual; equilibra los centros energéticos (chakras), restablece la armonía y fluye en cantidad ilimitada. En consecuencia, a través de esta Fuerza Vital Universal podemos liberarnos de las "cargas negativas", emocionales y/o energéticas, que terminan convirtiéndose en verdaderas "corazas", como consecuencia de los bloqueos y la constante tensión psíquica y muscular que habitualmente producimos y convivimos diariamente.

 Produce efectos maravillosos en personas que trabajan bajo mucha tensión (empleados de oficina, ejecutivos, estudiantes universitarios, amas de casa, etc.), personas con discapacidad y particularmente los niños , animales y plantas tienen una sensibilidad especial hacia esta energia.

Por todo eso, REIKI es una Bendición de Dios, y quien desee experimentar los efectos siempre positivos del REIKI, no sólo en el aspecto de la salud física, sino también en lo concerniente al desarrollo personal pleno, deberá reflexionar frecuentemente sobre conceptos fundamentales, tales como el "Amor", la "Libertad", la "Responsabilidad", la "Verdad" y muy especialmente sobre la forma en que interactúan las "Leyes Universales" creadas por Dios, que rigen los designios del Universo entero.

El REIKI también puede emplearse simplemente como un método integral y natural de sanación y de relajación, en cuyo caso las técnicas REIKI se mostrarán igualmente efectivas aunque únicamente estemos abocados a la tarea de sanar nuestro cuerpo físico. En tal caso, los procesos de evolución más profundos sólo serán accesibles para aquellas personas que se dediquen a analizar sus propias estructuras psíquicas, las cuales generalmente difieren entre una persona y otra.

Esta poderosa Fuerza Vital Universal "REIKI" fomenta tu propia individualidad y te ayuda a encontrar tu propio camino de evolución; pero siempre eres tú mismo quien debe recorrerlo. El REIKI, las técnicas de meditación o relajación, como así también tantas otras formas de medicina natural, solamente pueden ayudarte a VIVIR MEJOR, pero no pueden sustituir a la vida misma; es por eso que quien no acumule su propia experiencia, no podrá transformarse jamás, ni crecer, ni evolucionar.

Es por todo ello que el objetivo final consiste en que el hombre, desde la esencia de su propio ser, se acerque cada vez más a su propia Divinidad y de esa manera encuentre  Armonía y  Equilibrio,  paz interior, perfecta salud  y el bienestar general.

 

 

Niveles de Reiki Usui

 

El Sistema Usui consta de tres niveles y Maestria. Los símbolos en este sistema son cuatro.

 

Primer Nivel

 

Historia Reiki. Orígenes. Principios de Reiki y su aplicación en el autotratamiento. Posiciones de Reiki y funciones. Autotratamiento. Práctica. Tratamiento a otros. Meditación.

 

Segundo Nivel

 

Revisión de principales temas del Primer Nivel. Introducción de 3 Simbolos del Sistema Usui.Técnica Mental Emocional y Sanación a distancia.

 Meditación con los Símbolos.

 

Tercer Nivel

 

Revisión de principales temas del Segundo Nivel.

El alumno es iniciado en el Símbolo de Maestría. Usos del Símbolo Maestro y beneficios. Mudras y técnicas de respiración en la meditación.

 Iniciación a la sanación del Alma. Meditación. Reiki con cristales.

 

Maestria

 

La formación del maestro, sus cuidados y trabajo interno de autoindagación psicoespiritual. Revisión de temas principales de todos los niveles. Técnicas de purificación corporal. El Símbolo Maestro: su significado y comprensión y conexión con el Buda de la sanación. La sanación del Alma personal, en otros y a distancia. Las formas iniciáticas de todos los niveles.

 

COSAS MUY IMPORTANTES QUE TOD@ REIKISTA DEBERÍAN SABER  

 

Hay una cosa concreta en todo REIKI. Muchas veces vamos a tener éxito en nuestros tratamientos REIKI sobre otras personas pero no hay que olvidar el tema kármico. Hay dolores y situaciones que son puro kármico y nosotr@s como reikistas u otros tipos de sanaciones no tienen efectos alguno con lo kármico. Ya que la parte kármica ha de trabajársela una misma persona. Que nadie, que nadie, que nadie les venga en absoluto, diciéndoles que tal mantra método o REIKI puede limpiarles o eliminar parte del karma. Eso es del todo totalmente absurdo e inaceptable: Karma es una cosa individual que cada persona tiene que ser responsables de sus propias cuestiones kármicas. El karma solamente tiene dos caminos de purificarlos y de eliminarlos.

El primer camino es: Vivir nuestro karma establecido. Si por karma nacemos coj@, tuert@, fe@s o etecé esa situación tenemos que saber vivirla para poder aprender de ella y descontar nuestras Fechorías. Por lo tanto no existe  ni tratamiento ni MANTRA milagroso. ¿Os imagináis un violador o dictador que tenga en su poder un tratamiento o mantra con el poder de anular todas las reacciones pecaminosas? Si existiese, podríamos decir abiertamente que DIOS está loco pero loco de remate.

El 2º camino y ese es que podemos ayudar y ayudarnos, estableciendo y explicando lo siguiente: Una persona tiene que cambiar aunque sea paulatinamente sus malos hábitos teniendo una buena conciencia y unos pensamientos elevados e ir ella misma poco a poco ir cambiando la actitud en la vida, siendo un poco mejores cada día. Y este es el secreto y poder del REIKI y de cualquier sendero espiritual, que si lo seguimos,   avanzamos y nos elevamos. ¿Por qué? Porque estos métodos y estas filosofías nos encaminan sutilmente a un mejor cambio de vida. Por eso hay que decirle a la persona que estamos tratando que si quiere una rápida mejoría tiene que poner mucho de su parte. Ejemplo:
Imagínense que están tratando a una persona con problemas alcohólicos, de droga, de tabaco. De nada sirve que les venga miles de veces al tratamiento si
ell@s  no dejan o abandonan las causas de sus males. Reciben REIKI y después continúan fumando, drogándose, bebiendo o éteces.

REIKI no se crean que es REIKI solamente en o con cada sesión. REIKI continúa su proceso cuando se le dan instrucciones sobre ejercicios a seguir y sobre todo explicarles que también tiene que haber un cambio de actitud.

Y podríamos decir o podrían decirnos que REIKI no funciona. ¿No funciona REIKI? REIKI siempre funciona, es la persona quien recibe REIKI  que no quiere hacer bondad.

Todo reikista después de cada sesión tiene que darle siempre un trabajo a l@s pacientes a seguir en sus casas. Yo siempre lo hago les doy ejercicios a seguir de respiración para la purificación sanguínea, bien una auto-sesión REIKI que les enseño, bien un ayuno suave cada semana o quince días y el ayuno puede ser

1º el mas simple: Una vez a la semana o cada quince días  que se abstenga de comer productos cárnicos.

2º    Una vez a la semana o cada quince días  comer solo vegetales hervidos hay tantísima variedad que casi el ayuno ni se entera pero el cuerpo se limpia y se purifica.

3º Una vez a la semana o cada quince días  tomar solo frutas en todas sus variedades como en macedonia cocidas al horno etecé.

4º  quienes puedan Una vez a la semana o cada quince días  un ayuno de zumos, infusiones o agua.

Cada reikista tiene que con algunas preguntas más o menos saber donde está y qué ayuno puede de estos 4 hacer y se le da un trabajo constante para practicar que son el ayuno, la respiración y el auto-REIKI. De esta forma mantenemos en constante REIKI al o la paciente. Por lo tanto lo único que hacemos es velar por su salud y evolución.

Conclusión: REIKI no es solo dar REIKI. Sino incentivar el REIKI en los demás. much@s de vosotr@s  un día seréis maestr@s en REIKI, y maestría en REIKI significa empeñar con todo el amor del mundo en REIKI a los demás. Nosotr@s somos más que curander@s y sanador@s, somos maestr@s que además de curar el cuerpo sanamos la mente y el alma.

QUE LA LUZ QUE ILUMINA MI CAMINO ILUMINE VUESTROS CORAZONES

 
LO QUE SE SIENTE CUANDO RECIBIMOS REIKI
 

 

 
Reiki consiste en canalizar energía tanto hacia un lugar específico donde existe un problema como al cuerpo entero de una persona, dependiendo de la dolencia y el tipo de tratamiento.

La mayoría de los tratamientos se hacen con el paciente acostado, y si es necesario, cubierto con una manta. El practicante coloca sus manos suavemente sobre la zona afectada, o en el caso de un tratamiento completo, en todo el cuerpo empezando por la cabeza y terminando en los pies. Cada posición de las manos es mantenida durante unos minutos sobre los chakras o centros energéticos principales.

Se suele dar el tratamiento en una habitación con luz tenue, música relajante e incienso y velas. El practicante invita el paciente a relajarse, a concentrarse en su respiración y a meditar, si el paciente tiene práctica en ello.

Durante un tratamientode Reiki  sentirás una profunda relajación. Muchas personas se quedan dormidas, cosa que no influye para nada el resultado final. A veces, sentirás un "cosquilleo", calor o frío en diferentes partes del cuerpo según la energía que  fluye a través de tu cuerpo. Otras personas ven colores, experimentan una sensación de "flotar" o sienten emociones que salen a la superficie.

Durante la sesión, la energía fluirá dentro de ti, equilibrando tu sistema energético, soltando tensiones y estrés, aliviando dolores y activando la capacidad del cuerpo para sanarse.

El efecto general de Reiki crea una sensación de paz y tranquilidad.

  

"Reiki sirve para armonizar tu cuerpo y tu espíritu, facilitando
así un equilibrio espiritual y físico."

 

Reiki puede actuar tanto en el terreno físico, para sanar dolencias como mental, para reducir estrés, como espiritual para ayudarte a encontrar la paz espiritual.

 

Físico: Dolores, lesiones, fracturas, metabolismo, sobrepeso, infecciones etc.

Mental: Hábitos dañinos, estrés, insomnio, metas concretas, etc.

Emocional: Problemas de amor, agresividad, infelicidad, tristeza, etc.

Espiritual: Armonía, paz y equilibrio.

 

También es importante saber que Reiki te da las "herramientas"  para solucionar tus problemas tu mismo.

reiki

Las únicas cualidades requeridas para tener acceso al reiki son un espiíritu abierto, el deseo de aprender y la voluntad de emplear lo aprendido para mejorar nuestra vida y la de los demás.

Todos nacemos con esta energía, pero la vida cotidiana, el stress que acumulamos, nuestros "problemas" diarios, nos llevan a desequilibrarnos energéticamente. este método de autoayuda no requiere de ningún sistema de creencia o pensamiento para ser activado y puede ser fácilmente incorporado como disciplina para poder armonizar nuestros cuerpos físico, mental, emocional y espiritual.

reiki es un método que, particularmente, se transmite través de "attunnements" o activaciones o "iniciaciones", por consiguiente, no se puede aprender mirando, copiando, leyendo un libro, etc.

Estas activaciones tienen que ser transferidas por un maestro que haya sido iniciado en el método original, es decir, con las técnicas correctas, correcto entrenamiento y amplia experiencia en la práctica del método. estas activaciones sintonizan a la persona que las recibe a una frecuencia de "energía vital" notablemente mayor que lo "normal" y luego de haberlas recibido, el solo contacto de las manos penetrando un campo energético (seres humanos, planta, animales) es suficiente para activar el canal. 

Tanto los niños como las personas de edad están en condiciones de emplear la energía universal para curarse y tratar a su prójimo; y es allí donde reside la belleza del reiki, en su simplicidad; el impulso de poner las manos sobre el cuerpo para afrontar el dolor, es tan antiguo como los instintos. El tacto humano transmite calor, consuelo y poder curativo; también expresa cariño y amor, esta energía es la misma fuerza vital que mueve el universo. Esta energía es reiki.

 

Los beneficios de reiki:

Reduce el estrés llevando a la persona a una relajación profunda; reduce dolores físicos; acelera el proceso de sanacion; sana a todo los niveles (físico, emocional, mental y espiritual); lleva los mismos beneficios a cualquier forma de vida, animales, plantas etc.; aumenta la auto-conciencia, el autoconocimiento; ayuda con los traumas emocionalesequilibra los centro de energía del cuerpo; aumenta la absorción de la medicación; reduce los efectos segundarios de quimioterapia y tratamientos de radiación; ayuda a liberar condicionantes sociales, familiares y educacionanales; aplicándolo a la comida, la vuelve más digestible; aumenta la intuición y el crecimiento espiritual; se puede limpiar cualquier negatividad; hace que tus manos sean un “kit de emergencia”; armoniza y crea un espíritu de compañerismo entre la persona que da y la que  recibe.

REIKI PARA TODOS

EL REIKI VA DIRIGIDO A TODO EL MUNDO

-A las personas que se sienten bien, pero quieren estar aún mejor: hacerse bien a sí mismas, relajarse, aumentar su nivel de conciencia y disfrutar de la vida diaria.

-A las personas que desean hacerse cargo de su propia salud y prevenir posibles problemas.

-A las personas hipo o hiper-emotivas, deprimidas, depresivas, con problemas de ansiedades, convalecientes, traumatizadas, que atraviesan un cambio de situación, que tienen problemas psíquicos, que viven una mala racha.

-A las personas que sufren síntomas físicos crónicos o agudos de la naturaleza que sea; a quienes tienen enfermedades degenerativas como complemento de terapia.
-A los moribundos, a los que han perdido a un ser querido, a las personas que los acompañan.

-A los médicos, a los profesionales de la salud, de la paramedicina o a quienes realizan funciones asistenciales.

 
Una cura reiki dura, por término medio, entre una hora y hora y media. Empieza con un breve diálogo en el que el paciente habla de sus cuidados y el sanador de su método. Después se pasa a la imposición de las manos.
 

 
El paciente no tiene que hacer nada especial, salvo estar atento a sí mismo, a su cuerpo, a sus pensamientos y, llegado el caso, a las imágenes que pueda ver, a las asociaciones o recuerdos que le sobrevengan; puede compartirlos con el terapeuta o guardarlos para sí mismo.
 
El terapeuta, que se ha preparado para la sesión mediante un autotratamiento o cualquier otra actividad susceptible de ponerle a disposición del reiki y de su paciente (mediante ejercicios de relajación, esencias de plantas Aura-Soma, etc.) se abre en su corazón, en su cuerpo y en su espíritu al reiki, fuente de toda vida, y deja fluir esta fuerza a través de sus manos, y luego hacia el cuerpo de la persona a la que está curando.
 
El terapeuta deja de lado sus consideraciones personales y se instala en una dimensión de conciencia neutra.
 
La persona que recibe el reiki puede reforzar los beneficios de la cura con una actitud receptiva y consciente.
 
Los efectos del reiki se pueden percibir como un calor intenso, una vibración, o un movimiento de energía. A menudo el mal se atenúa, o símplemente se tiene una sensación de bienestar, de relajación, de calma o de felicidad que se derrama por todo el cuerpo, y de forma más específica, en las regiones en las que el sanador coloca las manos, o en aquellas que presentan el síntoma.
 
Esta distribución de la energía se hace automáticamente: está generada por la inteligencia innata del reiki y del organismo humano. Es aconsejable que reciba cuatro sesiones realizadas en cuatro días consecutivos, organizadas según las posibilidades de las dos partes. Esta aportación intensiva de fuerza vital desde el principio es útil y necesaria para desbloquear los hábitos energéticos y psíquicos antiguos que hacen que la enfermedad siga ahí.
 
El sistema de autocuración que la naturaleza ha implantado en nosotros se estimula de forma que pueda corregir o recuperar sus funciones de cara a una curación. A continuación, según la evolución de la situación, se convendrá en el número apropiado de sesiones semanales.
 
Al abrirse a esta dimensión, al dejarla derramarse por el interior de sí mismo e instalarse poco a poco en su vida diaria, el paciente atraviesa un periodo de transformación profunda.
 

 
La estimulación energética y la aceleración vibratoria producidas al aportar reiki sobre los cuerpos sutil y físico, ponen en movimiento, lentamente, las tensiones que inhiben a los tejidos y los órganos de realizar sus funciones vitales, y liberan del nivel de insconsciente los residuos emocionales que mantienen esas tensiones en su lugar.
 
La memoria celular y la memoria inconsciente liberan sus informaciones brindando, entonces, a la conciencia la oportunidad de percibirlas y revaluarlas.
 
Las penas de antaño, los sufrimientos antiguos, las falsas creencias se alejan del hombre gracias a la luz del reiki: así la vida se derrama en creciente abundancia en el seno del ser, que luego podrá disponer de él en favor de su bienestar y del bienestar de otros.
 
Este proceso de curación no es necesariamente agradable, pero sí incontrovertible. El organismo tiene que empezar expulsando lo que lo perjudica para dejar limpio el lugar si quiere crecer de nuevo en algo.
 

 

EL REIKI EN LA SOCIEDAD

EL REIKI EN LA SOCIEDAD
El reiki, tal y como lo practican los miembros de la Alianza Reiki y las personas que de verdad han seguido una formación dentro del Sitema Usui de curación por el reiki, no tiene nada que ver con una secta. Quienes lo practican respetan un código ético semejante en todos sus puntos al del personal sanitario y están organizados en una asociación profesional oficialmente reconocida que funciona dentro del ámbito legal.
 
El reiki no es una religión, ni una forma de pensar. Es un método natural de curación al servicio de la vida. Su práctica es independiente de toda creencia o filiación religiosa:
Cada practicante es libre de creer, pensar y decir lo que cree que es correcto para él, y es libre de seguir sus propias convicciones.
 
El reiki no es una organización jerárquica dotada de una autoridad central. Los profesores y sanadores del reiki son libres, y no son gurúes. Algunos reconocen a Phyllis Furumoto y a los maestros de la línea, Susuy, Hayashi y Takata como personas que les sirven de punto de referencia, no como una autoridad suprema.
La libertad personal de los sanadores y de los pacientes, su estilo de vida, sus relaciones familiares, se respetan y se dejan totalmente a la propia responsabilidad de cada inidviduo.
 
Los médicos dan al reiki una acogida más o menos favorable. Algunos aprenden el método, otros se conforman con recomendarlo a aquellos pacientes que piensan que pueden curarse de una forma fiable siguiendo este método, sin embargo, hay otros que se escandalizan.
 
Los sanadores del Sistema Usui de curación por el reiki no son, en modo alguno, unos fanáticos que quieran ocupar el lugar de los médicos. Quieren trabajar en colaboración con ellos y su deseo más íntimo es que todos los recursos que la existencia pone a nuestro disposición estén al servcio de los enfermos.
 
El Sistema Usui de curación por el reiki es un método preventivo enormemente eficaz. Por eso, algunos seguros de enfermedad, especialmente en Suiza, reembolsan las curas mediante el reiki. Los asegurados que se curan con medicinas blandas les son mucho más baratos porque caen enfermos con menor frecuencia, con menor gravedad y recurren menos a la hospitalización.
 
Los sanadores y profesores del sistema Usui de curación por el reiki suelen vivir de su trabajo y reciben su remuneración según las tarifas que están en vigor oficialmente en el lugar donde ejercen. El paciente paga la consulta, de forma que quede libre y no deba nada al terapeuta. Si recibiera la cura de forma gratuita, quedaría en deuda (eterna, puesto que no tendría ninguna oportunidad para saldarla) y entraría en una relación de dependencia con su terapeuta. Así pues, se trata de encontrar el justo equilibrio en el intercambio precio-energía.
 
Además, cuando un paciente paga la consulta, indica que está dispuesto a invertir en su curación, que de verdad quiere curarse. Como ha dado algo, quiere recibir algo a cambio. Esto constituye un aspecto de la dinámica de la curación que no se debe menospreciar.
 
Tradicionalmente, el aprendiz de reiki paga su formación y, al convertirse en maestro, ofrece una colaboración substanciosa, mayor o menor según la expansión energética cuantitativa y cualitativa que esté dispuesto a asumir para sí mismo y para otros.
 
CONCLUSIÓN
    La imposición de las manos, sabiduría y práctica curativa ancestral, ha encontrado en el Sistema Usui de curación por el reiki un modo de expresión y aprendizaje apropiados a nuestro entorno cultural. Nacido en Oriente, ha recogido la inspiración de Occidente.
En este sentido, es la expresión perfecta del fenómeno de unificación que abarca a todo el planeta en este periodo de final de milenio, más allá de dogmas, religiones, culturas y creencias.
 
La mirada del reiki se dirige deliberadamente hacia el futuro: puede entrever para cada uno una posibilidad de realización individual en alineación con el Todo, según el principio de interdependencia de todas las formas de vida.
 
"Deja hablar a tu Ser profundo, deja hablar a tu Corazón y escucha la voz del Universo"
 
Las claves de la curación última, la de nuestra alma, las tenemos en nuestras manos.

 

Sobre el Reiki y la enfermedad

Sobre el Reiki y la enfermedad
 
El reiki actúa sobre la causa inconsciente más que sobre el propio síntoma.
 
La enfermedad suele ser el modo de expresión que utiliza el alma por medio del inconsciente y del cuerpo para expresar un estado de desequilibrio o de urgencia.
 
Así, el alma, o el "uno mismo" puede hacer al "yo" ser consciente del peligro al que está exponiendo la totalidad del ser, e incluso, su propia vida.
 
Cuando tocamos una llama, tu sistema insconsciente de autodefensa inicia una reacción en cadena: el sistema nervioso activa los músculos que alejan la mano de la fuente de peligro, al mismo tiempo que la señal de dolor provoca un shock que despierta la conciencia a la realidad presente: "Atención, si acercas el dedo a una llama, corres el riesgo de destruirte. Si quieres sobrevivir, tienes que evitar exponer tu cuerpo al fuego."
 
Es una oportunidad para aprender a cuidarte como debes.
 
 
Así, cuando tienes un dolor de espalda, es tu cuerpo que intenta advertirte del peligro para que movilices los recursos necesarios y resuelvas el problema.
En ese momento puedes investigar conscientemente las causas del mal y buscar una solución para no volver a cometer la misma equivocación.
 
De la misma forma, una gripe es algo necesario para hacer reaccionar al cuerpo y luchar contra la enfermedad. Mediante la fiebre y la tos se elimina las toxinas, las células muertas, los virus; con ellas repele los elementos enemigos procedentes del exterior que amenazan con desestabilizar el organismo.
 En este caso, un tratamiento reiki estimulará y acelerará el proceso de curación, no lo suprimirá, intensificando momentáneamente los síntomas, en ocasiones, para luego hacerlos desaparecer definitivamente.
 
En el caso del cáncer, el proceso es más complejo. Un cáncer es una fórmula inteligente que el cuerpo elige para llevar a cabo su lucha por preservar tu vida.
Es un mensaje que el alma envía a la parte consciente, por medio del cuerpo, para que modifique algo de su forma de vida; se trata de una necesidad profunda del ser que no se llega a expresar directamente, porque esa parte consciente, el ego, no lo puede entender a causa de la soberbia, la vergüenza, el resentimiento o cualquier otro motivo.
La experiencia ha demostrado que detrás de los casos de cáncer suele encontrarse un denominador común: una persona que tiene un problema, pero que, por cualquier motivo, no se permite exteriorizar su dolor para defenderse a sí mismo: puede ser para que no se le juzgue, para que no se le desprecie, para no perder prestigio, etc.
Pongamos el ejemplo de una persona que, después de divorciarse, se deja corroer las entrañas por un sentimiento de fracaso, de culpabilidad, de tristeza o de odio, y que guarda su sufrimiento para sí mismo.  
Para reprimir estos sentimientos su organismo tiene que movilizar gran cantidad de energía, energía que le hace falta más que nunca en su lucha por la supervivencia. En el momento en que se libere de su sufrimiento, al expresar y vivir conscientemente su tristeza, volverá a disponer de todo su potencial energético.
 
De forma general, cualquier enfermedad es la expresión de un desequilibrio interno provocado por uno mismo por falta de comunicación y armonia entre él (o sus partes), y el Todo, siendo el Todo un organismo humano y la Parte uno de los elementos constituyentes de este organismo.
 
Así en el caso ya mencionado del cáncer, asistimos a un enfrentamiento de voluntades entre dos partes del indivíduo:
El alma, que quiere llorar su dolor para purificarse, y el ego, que quiere ocultar su derrota.
Si el alma no consigue imponer al cuerpo su voluntad, con la colaboración del ego, intentará hacerlo sin éste, con el riesgo de liberarse por medio de la muerte.
 
Los tratamientos reiki, y, quizás, el tratamiento mental de forma más específica, ayudan a restaurar la comunicación entre las distintas partes del ser; así, las voluntades y los motivos ocultos pueden aflorar a la superficie de la conciencia.
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TODO SOBRE EL REIKI

EL ESPÍRITU DEL REIKI  

"El reiki es tu energía vital,
la fuerza que empuja al cambio,
la valentía para elegir,
el mundo nuevo que se abre ante ti."
(Phyllis Furumoto)
 
PRINCIPIO HOLISTA Y CAUSALIDAD
 
En las páginas anteriores he situado el reiki en su contexto histórico y he presentado la definición del Sistema Usui de curación por el reiki. Ahora voy a tratar de explicar su efecto en los planos de la salud física y psíquica.
 
En este siglo, ciencia y espiritualidad, que siempre habian mantenido un feroz enfrentamiento, parecen haber logrado una coexistencia pacífica. Desde los años veinte, con la aportación de la física cuántica, la ciencia admite la posibilidad de que haya una trascendencia, y en nuestros días parece que todas las ciencias plantean, y seguirán haciéndolo de ahora en adelante, la cuestión de un Sentido que escapa a la razón pura.
 
Con la aportación de la inseparabilidad, esta influencia misteriosa que une dos partículas fuera del espacio y del tiempo, se puede hablar de otros niveles de realidad y de una "causalidad global" en el universo.
En neurología, por ejemplo, cada vez se localizan mejor la áreas visuales, las auditivas y las áreas del lenguaje, pero hay algo que no se puede representar en términos de neuronas, y este algo es lo esencial, es la unidad del espíritu humano, tu "yo mismo consciente", en palabras de Ecclés.

 
Einsten dijo: "Lo más incomprensible es que el mundo se puede comprender", queriendo decir con ello que el sólo hecho de que las matemáticas sean posibles y funcionen indica la existencia de un cierto vínculo entre la estructura del mundo y el espíritu humano. Nadie duda ya de que los conceptos matemáticos existen fuera del espacio, del tiempo y del cerebro humano.
En resumen, puedes entresacar de cualquiera de las grandes disciplinas científicas, "las cosas ocultas que están detrás de las cosas", en palabras de Jacques Prévert. Detrás de la inseparabilidad de la física cuántica, detrás del big-bang, detrás de los arquetipos de la evolución, detrás del cerebro humano y de las matemáticas, se perfila "lo real oculto", como dijo Bernard d’Espagnat, o "el orden implícito", según David Bohm.
 
La tendencia, que se manifiesta en todos los campos científicos al mismo tiempo (con varios decenios de desfase), apoya una nueva visión, el holismo: la idea de que todo es más que la suma de las partes, lo que implica la posibilidad de que la vida tenga un sentido, de que el universo y su evolución tengan un sentido. Se trata de un sentido que no existía antes que el mundo, sino que se va construyendo con él (el sentido surge de la relación del hombre con el mundo), y que está sostenido por la idea de la autoorganización. Se trata de un sentido situado "en los márgenes del mundo", en palabras de Wittgenstein, o que proviene de "cualquier otro" en la teología judeocristiana.
 
Así pues, la noción de reiki, tal y como la hemos definido en las páginas anteriores, es absolutamente racional, o incluso, científica. Tu existencia tiene un sentido y una causalidad, igual que cualquier otra existencia. Lo que sugiere el reiki es que los seres humanos somos la causalidad y algo diferente de ella al mismo tiempo. La causalidad necesita tu corazón y tus manos para manifestarse en el mundo, pero las experiencias que canalizamos de esa causalidad la alimentan y la definen de nuevo.
 

 
 
Eres una gota de agua en el océano, pero la gota de agua es de la misma naturaleza que el propio océano.

Así llegamos a un nivel de comprensión verdaderamente holista (del griego holos, que significa "todo, entero"), nivel al que sólo puedes llegar a través del pensamiento oriental capaz de englobar en una sola y única nueva unidad de sentido dos conceptos opuestos que la razón occidental excluye de entrada.

 
Como gota de agua que eres, puedes tener conciencia del océano, pero también puedes no tenerla. Puedes sentirte perdido y abandonado en este universo inmenso y hostil, o sentir que estás en tu propia casa en esta existencia que te lleva y te conduce a descubrir el mundo. Eres una pequeña gota de agua que cumple su función específica en el seno de un océano que también, a su vez, asume su propio papel.
 
Lo que el reiki te dice, y como él, numerosos caminos espirituales y las corrientes de desarrollo personal, es que un individuo que aprende a mantenerse a flote artísticamente sobre la superficie de este océano se encuentra claramente mejor que quien lucha contra la corriente y se empeña en querer llevar su barca completamente solo contra viento y marea. Sin embargo, esto implica tener grandes dosis de amor, y también de humor, y un nivel elevado de conciencia; este nivel de conciencia te hace ser capaz de fundirte en la inmensidad del océano, a la vez que conservas tu naturaleza específica; te hace ser capaz de aceptar que la voluntad del Todo se cumple a través de tí. Parece que cada uno es responsable de mantener este equilibrio, y tal vez sea ahí donde resida nuestro libre arbitrio.
 
En respuesta a nuestros miedos, a las necesidades y los deseos insatisfechos, a las ilusiones, al estrés, tu voluntad personal se cristaliza para asegurarse de que puedes sobrevivir, lo cual produce una contracción de los músculos y, en general, de todo el cuerpo físico. El aura (tu cuerpo de energía) se comprime para formar un escudo de protección alrededor de tu cuerpo, y tu conciencia se centra en una porción limitada de la realidad. Tu conciencia pierde la claridad, tu corazón pierde la confianza, y tu cuerpo renueva sus energías vitales con mayor lentitud; entonces empiezas a sufrir.
 
La gotita va perdiendo poco a poco su conexión con el océano y se van recortando los recursos que tiene a su disposición. Si las causas de esta contracción se mantienen, tu situación se va agravando hasta provocarte las enfermedades y te llegas a encontrar tan lejos que ya no puedes encontrar el camino hacia el Todo.

 
 
Una cura reiki permite restaurar la comunicación entre el individuo y el Todo. Cuando una persona preparada para servir de canal de unión con el Todo mediante una iniciación al reiki coloca las manos sobre el cuerpo de otra persona, la unión se vuelve a establecer.
 
La energía puede volver a circular y la información que procede del Todo puede volcarse de nuevo sobre la parte. Mediante su inteligencia innata, el organismo del paciente absorve por las manos del terapeuta la cantidad y la calidad de energía que necesita para "curarse". Las nuevas energías se derraman por las capas del aura que, poco a poco, se van expandiendo y armonizando; las energías luminosas de frecuencia alta disuelven los restos de energía estancada y la energía de reserva se vuelve a reponer, las baterias se recargan, se vuelve a encontrar la movilidad.
 
La experiencia ha demostrado que en una sesión de reiki las personas tratadas suelen experimentar una gran relajación, una especie de alto en el camino de las funciones fisiológicas y físicas que iban más despacio de lo debido, o, incluso, estaban bloqueadas; la conciencia despierta a una claridad mucho mayor; la negatividad deja sitio a una forma positiva de ver las situaciones; la distancia con respecto a lo que se vivió en el pasado, presente o futuro, da paso al perdón, la aceptación, la confianza.

 
A veces las personas tratadas afirman que no se habían vuelto a sentir así desde niños. Algunas personas experimentan una gran alegría,
es la felicidad inmensa de volver a conectar con la "vida verdadera".
 
Las personas tratadas, ven imágenes, colores, escenas del pasado, liberan sus emociones y sus traumas; tienen la sensación de que se han reconciliado con su verdad interior, con su verdadera naturaleza, de que han vuelto a encontrar un sentido a su vida, de que han recuperado la posibilidad de dialogar con su alma.
 
Esto hace que se pueda esperar una sensible mejoría en casos de estados depresivos provocados por el estrés, la muerte de un ser querido, un cambio de situación o problemas de personalidad.
 
Por lo general, la energía vital que aporta un tratamiento reiki restaura y estimula las funciones del sistema inmunológico; los dolores desaparecen, las recuperaciones son muy rápidas, el cuerpo libera toxinas, se purifica, se regenera; la energía circula por todo el cuerpo provocando a su paso una sensación de calor intenso, reavivando la voluntad y la valentía de vivir y de volver a empezar.
 
El reiki es especialmente eficaz en caso de dolores, de estrés, de depresiones, de migrañas y de problemas físicos. Por otro lado, ayuda a dominar mejor las enfermedades graves y actúa de forma preventiva. Es un extraordinario complemento de los tratamientos médicos, fisioterapéuticos y psicoterapéuticos.
 
El jefe médico de una clinica de Aquisgrán (Alemania) hizo el siguiente comentario sobre el trabajo de un maestro de reiki con sus pacientes:
"Las medidas adoptadas tuvieron un importante efecto relajante, se manifestaron como estimulantes en relación con los procesos psicodinámicos de toma de decisiones, ayudaron al paciente a ser consciente de conflictos agravados por los temores y a enfrentarse a ellos, en algunas ocasiones de forma verbal y en otras no".
 
El reiki actúa sobre la causa inconsciente más que sobre el propio síntoma.
Es un impulso dinámico profundo gracias al cual los seres humanos liberan sus bloqueos y desarrollan nuevas motivaciones.
Si aún así las causas del malestar se mantienen, los síntomas que se habían resuelto por medio de los tratamientos del reiki pueden reaparecer, por eso Hawayo Takata nos dijo: "Profundizad cada día más en las causas y en cada tratamiento notareis una mejoría. Lo más importante es encontrar la causa de la enfermedad", pues entonces te será posible hacer los cambios necesarios en tu vida.
Ciertamente, la enfermedad y, en última instancia, la muerte, son manifestaciones de la vida totalmente naturales e inevitables. La muerte es el término de la vida, y la vida es el término de la muerte.

 
 Un día, la gotita de agua acabará evaporándose, subiendo al cielo, constituyendo una nube nueva que caerá sobre la tierra dando vida a una nueva creación.
 
La partícula divina que hay en cada uno de nosotros volverá un día a la fuente, se fundirá con ella, probablemente antes de individualizarse de nuevo.
 
Aún más, si estás abierto a esta dimensión mientras sigues con vida en tu cuerpo físico, la muerte se te presenta como una liberación y un renacimiento.
 
En este sentido, la práctica del Sistema Usui de curación por el reiki puede facilitar enormemente el paso de un mundo a otro.
La curación última no es la física, sino la espiritual. No debes considerar el hecho de caer enfermo físicamente como un fracaso o algo por lo que, casi, te debas sentir culpable.
Por el contrario, la enfermedad suele ser el modo de expresión que utiliza el alma por medio del inconsciente y del cuerpo para expresar un estado de desequilibrio o de urgencia.
 
Así, el alma, o el "uno mismo" puede hacer al "yo" ser consciente del peligro al que está exponiendo la totalidad del ser, e incluso, su propia vida.
Por ejemplo, cuando tocamos una llama, tu sistema insconsciente de autodefensa inicia una reacción en cadena: el sistema nervioso activa los músculos que alejan a la mano de la fuente de peligro, al mismo tiempo que la señal de dolor provoca un shock que despierta la conciencia a la realidad presente: "Atención, si acercas el dedo a una llama, corres el riesgo de destruirte. Si quieres sobrevivir, tienes que evitar exponer tu cuerpo al fuego."
Es una oportunidad para aprender a cuidarte como debes.
 
Así, cuando tienes un dolor de espalda, es tu cuerpo que intenta advertirte del peligro para que movilices los recursos necesarios y resuelvas el problema.
 
En ese momento puedes investigar conscientemente las causas del mal y buscar una solución para no volver a cometer la misma equivocación.
 
Mediante la fiebre y la tos se eliminan las toxinas, las células muertas, los virus; con ellas se repelen los elementos enemigos procedentes del exterior que amenazan con desestabilizar el organismo. En este caso, un tratamiento reiki estimulará y acelerará el proceso de curación, no lo suprimirá, intensificando momentáneamente los síntomas, en ocasiones, para luego hacerlos desaparecer definitivamente.
 
De forma general, cualquier enfermedad es la expresión de un desequilibrio interno provocado por uno mismo por falta de comunicación y armonia entre él, o sus partes, y el Todo, siendo el Todo un organismo humano y la Parte uno de los elementos constituyentes de este organismo.
 
Así asistimos a un enfrentamiento de voluntades entre dos partes del indivíduo: el alma, que quiere llorar su dolor para purificarse, y el ego, que quiere ocultar su derrota. Si el alma no consigue imponer al cuerpo su voluntad, con la colaboración del ego, intentará hacerlo sin éste, con el riesgo de liberarse por medio de la muerte.
 
Los tratamientos reiki, y, quizás, el tratamiento mental de forma más específica, ayudan a restaurar la comunicación entre las distintas partes del ser; así, las voluntades y los motivos ocultos pueden aflorar a la superficie de la conciencia.
 

"El reiki es sabiduría y verdad" (Hawayo Takata)
 
Reiki es el nombre que designa a la vez la dimensión de la fuente de la vida, cuya experiencia mística vivió Mikao Usui en la cima del Kurama Yama, el saber que surge del conocimiento iniciático de esta dimensión, y un conunto de técnicas relativas a la transmisión de esta fuerza mediante la imposición de las manos, llamado también Sistema Usui de curación por el reiki.
 
La unión de estas dos sílabas REI y KI hace alusión a un concepto que reúne el mundo del espíritu y el de lo físico, el mundo sutil y el mundo material, el alma y el cuerpo.
 
Siguiendo el ejemplo que ponía Mikao Usui, se puede decir que el mundo del REI se hace accesible a través de la meditación, la lectura de los textos sagrados y la dedicación de la totalidad de tu ser a la búsqueda de esta dimensión que se situa más allá de tu personalidad, de tu ego: la luz o el Espíritu Santo, para los cristianos; el prana para los hindúes; Ka para los egipcios; el pneuma, para los griegos; la baraka, para los sufíes; Jesod, para la Cábala; Mgebe, para los pigmeos; Wakan o Wakonda, para los siux. Hipócrates habla de la fuerza curativa de la naturaleza, Reich habla de Orgone, etc.
 
Sea cual sea el nombre que se le de, esta dimensión de la fuente de la vida contiene los recursos y las cualidades capaces de restaurar el equilibrio en tu vida física y psíquica, es decir, una inteligencia, una voluntad de vivir, un principio de amor.
Iniciadora de toda vida, también es la fuerza que conserva, la matriz de todo aquello que genera no sólo el ser humano, sino todo lo que tiene vida en nuestro planeta y en el universo en su conjunto.
 
Para muchas culturas, así como para los biofísicos actuales, este principio de vida es, igualmente, un fenómeno de luz.
En efecto, las investigaciones han permitido observar que el encuentro de un espermatozoide con un óvulo provoca una emanación luminosa, apenas perceptible, por supuesto, pero no por ello menos real.
 
En la fuente de la vida hay un fenómeno de luz.
Cada ser humano, tú, eres la manifestación de esta voluntad de vivir, de la cual tienes una percepción propia que va evolucionando a lo largo de tu trayectoria existencial. El proceso de individualización y cristalización del ego que tienes que atravesar borra poco a poco la conciencia que tienes de tu verdadera naturaleza:
Por un lado te reconoces como cuerpo físico y psíquico; por el otro, te olvidas de ti mismo como energía-luz de amor y conciencia.
Por un lado, te crees dueño y señor, y por otro, rechazas ser esta pequeña gota de vida que flota en el corazón de la existencia.
Poco a poco has ido perdiendo la alegría de vivir, empiezas a buscar desesperadamente un sentido a tu vida y, al final, te sientes enfermo.

El Sistema Usui de curación por el reiki admite que puedes reavivar el recuerdo de la fuente de la vida y que puedes recuperar la conexión consciente con tu verdadera naturaleza, por medio de una iniciación de primer grado o durante un tratamiento reiki. Sin embargo, no puedes conseguir este despertar de forma teórica y racional, por medio de la voluntad de tu razón; al contrario, sólo es posible en un espacio en el que el intelecto deje el camino libre al lenguaje del corazón y del sentimiento.
 
Tras recibir el empujón inicial por parte de un maestro-profesor o de un consultor de reiki, se invita a cada uno a establecer una relación personal y directa con la dimensión de la fuente de la vida y a experimentar por sí mismo, de tal forma que siga siendo totalmente libre y responsable de su evolución, evitando todo sectarismo o dependencia respecto al grupo.
 
Aunque cada ser humano desarrolla una percepción propia de la energía que es fuente de la vida, se reconocen varias cualidades que son comunes a todos:
 
 -El reiki, fuente universal de la vida, es una inteligencia que organiza los ciclos de la vida, ciclos que se interpenetran, que sirven de alimento los unos a los otros, y que se descomponen para renacer de nuevo. La vida tiene su propio ritmo, sus propias leyes y su propia sabiduría; cuando desarrollas tus principios egoistas, tienes la posibilidad, de conversar con la fuente a través de la voz de tu conciencia y la de tu corazón simultáneamente. Llegas, entonces, a un sentimiento de confianza en la vida que te proporciona paz y serenidad.
 
 -El reiki es amor, el amor verdadero, el que protege y da valentía para vivir. Jesús dijo: "Dios es amor"; Dios y amor son sinónimos, son la esencia misma de la vida. "El amor es la única cosa en la vida que tiene consistencia; todo lo demás es ilusión.
Amor es que hayas comprendido que no estás separado de la existencia, que hayas sentido una unidad orgánica y orgásmica con todo lo que es.
El amor es un estado del ser, el deseo profundo de bendecir a la existencia en su totalidad. El amor te armoniza, y cuando estás en armonía, la existencia en su conjunto está en armonía, la existencia en su conjunto está en armonía contigo. El amor crea un orden, no una disciplina impuesta desde el exterior. El mundo en su conjunto descansa sobre el amor, y sin él se podría derrumbar en cualquier momento. El mundo no crece ni se desarrolla sino a través del amor, y a través de él aspira al infinito" (Osho, This Very Body the Buddha). 
Cuando te abres al amor, alcanzas un estado en el que experimentas una explosión de alegría, vives una gran celebración, llegas a un estado del ser y a un nivel de la conciencia en los que el corazón está, simplemente, sumido en una inmensa gratitud hacia la existencia, gratitud por haber recibido el don de la vida.
 
-El reiki es luz, es la fuerza que hace surgir todas las cosas de la sombra y del sueño eterno para que despierten a la conciencia de sí mismas, a la conciencia de que existen.
 
-El reiki está más allá del ego y de la voluntad individual. Somos millones de seres vivios que tomamos parte en la creación. Por muy grandes que hayan sido los emperadores, los reyes, los reformadores, los revolucionarios, por muy intensos que hayan sido sus sueños de dirigir al mundo, jamás han conseguido imponer su voluntad. Ríndete ante la evidencia:
la vida no está a tu servicio; a ti te corresponde aprender a servirla.

-El reiki está más allá del pensamiento y de la dimensión espacio-temporal; es una dimensión permanente, inmutable y omnipresente donde todo parece existir de forma armónica; es una conciencia capaz de abarcar simultáneamente el pasado, el presente y el futuro.
 
El reiki es un sistema natural de curación, no una religión. Es mejor decir que se trata de una práctica que invoca a una dimensión de la existencia que, desde tiempo inmemorial, ha permanecido insondable, incomprensible e inexplicable para el ser humano, cuando, en realidad, forma parte de él.
Es la dimensión que la ciencia intenta dominar observando las leyes que animan la materia, que la filosofía intenta explicar mediante la reflexión y que las religiones intentan explorar mediante la fe.
 
La práctica del reiki reúne los tres tipos de acercamiento a esa dimensión:
Tienes fe en esa fuerza de amor que anima toda vida y de la que puedes obtener la "fuerza de curación".
 
Observas los efectos de la práctica. 
 
Sacas de la experiencia las lecciones que recibes, utilizando tus facultades psíquicas para elevar tu nivel de conciencia.
 
La persona que practica el reiki es aquella que se sitúa en la disposición necesaria para vivir esta dimensión de una forma concreta: a través de las cuatro iniciaciones que constituyen la iniciación del primer nivel; es la persona que se prepara para servir de canal a esta dimensión, de forma que pueda transmitirla a través de las manos; es aquella persona que después utiliza su capacidad de canalizar los recursos espirituales y energéticos inherentes a esta dimensión mediante la práctica diaria del autotratamiento, del tratamiento integral y de los cinco preceptos.
 
Esta persona que practica reiki puede, tres o cuatro meses después, seguir la enseñanza del segundo grado que le permite aplicar los tratamientos a distancia y el tratamiento mental.
 
El maestro de reiki es la persona que ha practicado las técnicas y los preceptos del reiki durante tres años como mínimo; que ha seguido un proceso de preparación al magisterio durante un año por lo menos; que ha recibido la iniciación específica para el magisterio, y que ha aprendido el modo de transmitir los conocimientos adquiridos.
 
El Sistema Usui de curación por el reiki es una técnica de imposición de las manos, es un volver a descubrir y una puesta al día de una sabiduría ancestral y de un conocimiento milenario. El don específico que nos legó Mikao Usui es el de haber creado una herramienta accesible a cualquier persona, un sistema, una serie de técnicas que desarrollan en cualquier persona que las aplique de forma contínua la capacidad de canalizar el reiki y de ponerlo al servicio de su propia curación o la de otros.
 
Este sisitema se basa en los siguientes puntos:
-Cuatro iniciaciones para el primer grado, una formación para el segundo y una preparación para el magisterio.
-Tres símbolos para la práctica del segundo grado y uno para el magisterio.
-La práctica diaria de las cinco reglas de conducta.
-El aprendizaje y la práctica de los tratamientos: autotratamiento, tratamiento integral, tratamiento a distancia y tratamiento mental.
-El reconocimiento de la línea espiritual; reconocimiento que se basa en la gratitud, no en la jerarquía.

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LOS 5 PRINCIPIOS

SOBRE LOS CINCO PRECEPTOS DEL REIKI
En el origen de cualquier enfermedad encontramos, en la mayor parte de las ocasiones, una actitud mental negativa. Según Mikao Usui, cada uno de nosotros es responsable de su bienestar físico y psíquico: una actitud negativa ante la vida te desarraiga del Todo, de una correcta evaluación de las situaciones en las que te encuentras y te hace derrochar inútilmente tus energías vitales hasta engendrar en ti mismo la enfermedad.

  Por el contrario, una actitud positiva ante la vida te permite realizar una gestión apropiada de tus energías y engendra una buena salud y aptitudes necesarias para hacer frente a los desafíos de la vida.
Tu mente funciona, salvando las distancias, de la misma forma que un ordenador. No tiene posibilidad de elección: actúa extrictamente según el programa que tus padres, la sociedad y tú mismo hayais instalado.
En la mayor parte de los casos, estos programas están en perfecto estado, pero, a veces, han caducado, no son adecuados o están incompletos. Entonces hay que volver a programarse y, afortunadamente, la existencia te ha dado un especialista en programación: tu consciencia superior, tu "conciencia de ti mismo".
Esta instancia que hay en ti es capaz de analizar y evaluar una situación para, luego, volver a inventar el modo de comportamiento más adecuado. Si quieres, puedes conceder a tu consciencia superior el poder de influir sobre tus automatismos inadecuados y transformar tus actitudes negativas en positivas al instalar en tu vida cotidiana los cinco preceptos de Mikao Usui:
1-Sólo por hoy, no te enfades.
2-Sólo por hoy, no te preocupes.
3-Honra a tus padres, maestros y prójimo.
4-Gánate la vida honradamente.
5-Muéstrate agradecido por todo lo que ves.
 
1.- Sólo por hoy, no te enfades
Sólo por hoy. ¿Cómo sería tu vida si dejaras de enfadarte cada día por las cosas que habitualmente te sacan de quicio?
 
Símplemente, deja de enfadarte, sólo hoy. Párate a pensar. ¡Qué liberación! En lugar de sentirte mal, de dejar que la cólera te domine y de malgastar inutilmente tus energias, podrías seguir tranquilo, en posesión de todos tus recursos y encontrar una solución inteligente al problema que se te plantea.
 
No se trata de reprimir los arrebatos de cólera, al contrario, la cólera es una cualidad de la eneregía vital que tu organismo genera para intentar modificar el curso de los acontecimientos que no parecen querer desarrollarse tal y como a ti te gustaría.
 
¡Reflexiona! Piensa en la última vez que te enfadaste. ¿Por qué fue? ¿No fue, a fin de cuentas, porque aquella persona, tal vez tú mismo, o aquella situación, no se comportó como tú hubieras querido? Te enfadaste porque el niño no había ordenado sus juguetes, te enfadaste porque, una vez más, se te olvidaron las llaves.
 
Harás bien en buscar buenas excusas, y las encontrarás. Pero detrás de todo movimiento de enfado encontrarás el mismo mecanismo: "Eso no sucede como yo quiero, me acerca a mi límite, y si me enfado, puedo llegar a sobrepasarlo". Pero en el movimiento de cólera distinguimos dos aspectos: uno positivo y otro negativo.
 
Por un lado, el organismo moviliza sus energías para que se cumpla una voluntad que, subjetivamente, se percibe como vital, pero, por otro lado, esta energía acaba por tener un efecto negativo porque la mente la vincula a una voluntad egótica, emocional, que quiere conceder privilegios al indivíduo en detrimento de los intereses de una o de varias personas, o del Todo.
 
Se trata de una voluntad egoísta que se niega a ver  y aceptar la realidad en su conjunto, tal y como es.
 
Pongamos por ejemplo, que ya llegas tarde y te encuentras en pleno atasco. Tienes una entrevista importante y, poco a poco, vas perdiendo la paciencia. La energía empieza a hervir en tu interior, querrías poder empujar a todos esos coches que te impiden avanzar. El huracán va subiendo poco a poco desde el vientre a la cabeza y acaba por nublarte la razón. Empiezas a pitar, sales del coche y empiezas a insultar a la persona que impide el paso, o, aún peor, pisas el acelerador y arremetes contra el coche que tienes delante. Al final, has empeorado la situación.
   
El reiki te propone que permanezcas en el espíritu del reiki hasta donde quiera que llegues, es decir, perfectamente centrado, el espíritu claro, con toda la energía de la que dispones presente en tu corazón.
 
Así tendrás una ocasión para aprovechar las oportunidades que la existencia te brinda: por ejemplo, podrás descubrir un camino alternativo que rodee el atasco, llamar por teléfono para avisar de que te vas a retrasar, etc. Inténtalo; en vez de enfadarte.
 
Te asombrará como por encanto, cambiando tu actitiud frente a la misma situación, puede cambiar la situación misma.
 
Pongamos otro ejemplo: te has enfadado con un colega que te ha quitado un trabajo al que, en tu opinión, tenías derecho. Estás amargado, dolido, maquinas tu venganza, le lloras a quien quiera escucharte, pierdes el tiempo y una energía preciosa entregándote a la melancolía.
 
Te sientes tan desgraciado que haces mal tu trabajo, te conviertes en un compañero tan desagradable que te acaban despidiendo. Con todo derecho, te sientes abandonado y traicionado por la existencia, te apartas de ella, pero entonces te verás privado de las bendiciones que también, hace llover sobre tí.
 
Te revuelves contra la realidad y te niegas a aprender la lección que te quiere dar.
 
En cambio, si permaneces en el espíritu del reiki (amor, conciencia), tal vez te des cuenta de que tu oponente merecía ese puesto, podrás reciclar tu energía hacia una nueva meta y la alcanzarás, aceptarás sacar las conclusiones y las lecciones que se te imponen; estarás en el buen camino para disfrutar de la vida en vez de aburrirte de ella, seguirás disponible con respecto a la existencia y podrás seguir sintiéndote llevado por ella.
 
La emoción puede ser eficaz para imponer una voluntad, pero tiene la desventaja de generar un karma: aquello de lo que te habías librado vuelve a tí; el estrés que habías vertido sobre alguien o sobre una situación se vuelve contra tí como un boomerang.
 
Una persona que se siente ofendida acabará vengándose más pronto o más tarde. Sin embargo, cuando siembras a tu alrededor amor y conciencia, pones todas las oportunidades de tu lado.
 
Las enfermedades engendradas por el enfado pueden ser: Infecciones, crisis nerviosas, trastornos cardiacos, vasculares, úlceras, despotismo.
 

2. Sólo por hoy, no te preocupes
Ante una situación difícil podemos plantarle cara, aceptar la realidad tal y como es, actuar para modificarla, o huir.
 
Preocuparse equivale, de hecho, a negar la realidad y huir. Preocuparse ofusca e impide actuar inteligentemente.
 

Preocuparte por algo que ya ha sucedido es totalmente inútil porque ya no puedes hacer nada más para cambiarlo. Al contrario, intentar mirar de frente a esta realidad y asumir las consecuencias te permite actuar lo mejor posible y, en su caso, reconducir la situación.
 
Preocuparte por el futuro equivale a esperar un desenlace negativo y, a fuerza de imaginarte una catástrofe, ésta acaba por ocurrir. Antes de actuar hazte a la idea de que en el futuro te esperan acontecimientos felices. Así mantendrás la calma, la claridad y la energía de forma que, llegado el momento, puedas actuar de la mejor manera posible. Además, mientras tanto podrás sacar provecho de la vida en vez de malgastarla ahogándote en un vaso de agua.
 
Preocuparte por el momento presente es imposible, pues cuando estás inmerso en un verdadero peligro, actúas para salvar tu vida; no tienes tiempo para preocuparte.
 
Vive el momento presente; es tu estado natural, el estado en el que tu conciencia y tu capacidad de respuesta a las exigencias de la vida no están veladas por la actividad neurótica de tu mente.
 
Esto no quiere decir que te burles de todo, simplemente, que hagas lo que hay que hacer en este momento para hacer frente a la realidad, curar el pasado y preparar un futuro lo más positivo posible.
 
Las técnicas del segundo grado del Sistema Usui de curación por el reiki permiten enviar reiki, es decir, la energía-conciencia positiva, a situaciones del pasado y del futuro; es tu oportunidad para curar los traumas del pasado, tu portunidad para preparar un porvenir feliz.
 
Esto no quiere decir, ni mucho menos, que permanezcas indiferente ante los problemas del prójimo. O bien estás realmente dispuesto a hacerte fuerte para el que lo necesite, lo que quiere decir que pases a la acción y que hagas todo lo posible para ayudar; o bien te abandonas, para olvidar que has actuado con cobardía, tranquilizas tu conciencia preocupándote por ello. Así contarás a quien te quiera escuchar hasta qué punto estás inquieto por esa persona, pero preocuparte por alguien es subestimar su facultad de salir del problema; también es querer inmiscuirte en su vida, y en ambos casos es desearle el mal porque implica que tenemos que pensar en él enfrentándose a acontecimientos desdichados.
 
Pensar en alguien con amor y confianza es generar a su alrededor una atmósfera positiva capaz de atraer sucesos felices a su vida.
 

 
   Para crear este campo de energía favorable, el Sistema Usui de curación por el reiki utiliza las técnicas de tratamiento a distancia y del tratamiento mental simultáneamente.
 
Preocuparte supone también, que crees que la existencia te ha abandonado o que está en contra de tí, supone que te niegas a ocupar el lugar que te corresponde en el inmenso océano de la vida, supone que niegas las pruebas que te envía.
 
La gota de agua se deja llevar por el océano, tiene confianza en él.
¿Has visto que una gota de agua se preocupe?
Valora lo que tienes y ruega al cielo para que nadie te lo quite.
Sólo hoy por hoy.
Mañana será otro día, hoy es demasiado pronto para preocuparse.
 
Las preocupaciones pueden engendrar:
Depresiones, temores, angustias, insomnios, problemas abdominales, falta de dinamismo, cáncer, enfermedades degenerativas, comportamientos inadecuados, pánico, rigidez, desórdenes psíquicos.
 

 
3. Honra a tus padres, maestros y prójimo

 
 El término "honrar" tiene connotaciones demasiado serias para un occidental. Suelen considerar que el ser humano es demasiado imperfecto para honrarle.
Pero, dejando aparte sus carencias, ¿por qué no vas a rendir homenaje a la nobleza y generosidad que puede poseer un ser humano?.
 
Para el pensamiento oriental, "honrar" tiene un significado cercano a "respetar"  y "agradecer".
 
 ¿Por qué no reconocer la contribución que tus padres y maestros han hecho a la existencia, a pesar de todos sus errores? ¿Por qué no amar en ellos precisamente lo que tienen de humanos, de imperfectos? ¿Por qué no admirar la forma que tienen de asumir su condición humana, sus sufrimientos?
 
Por ejemplo, Mikao Usui inspira respeto por la integridad y la honestidad con las cuales se dedicó a su búsqueda espiritual, por la valentía y generosidad con que se enfrentó a la tarea de aliviar enfermedades y sufrimientos, por la comprensión con la que elaboró su sistema de curación.
 
A pesar de todos sus errores, tus padres se merecen tu respeto y tu gratitud, aunque no sea más que por haberte dado la vida, por los sacrificios que han tenido que hacer para sacarte adelante.
 
Tus hijos se merecen tu respeto en virtud de esta vida y esta conciencia que se están despertando en ellos.
 
Y ¿qué pasa contigo mismo? Podrías empezar por tratarte con respeto y gratitud; tus relaciones con los demás se transformarán.
 
Todo ser humano, sea quien sea, vecino, enemigo, incluyéndote a ti mismo, merece que te dirijas con respeto a esta chispa de amor y conciencia que brilla en su centro.
 
 
Síntomas que pueden proceder de la falta de respeto hacia el prójimo: paranoia, esquizofrenia, falta de autoestima, problemas de relación, enfermedades renales.
 
4. Gánate la vida honradamente

La interpretación "honradamente" depende, en última instancia, de cada uno, pero podemos afirmar que, en su sentido propio, hace referencia a una situación profesional que honra tu trabajo y a tí mismo en tanto en cuanto eres una persona; es una situación que te permite realizar tu trabajo de forma honrosa respecto al propio trabajo, por un lado, y a tí mismo, por el otro, en función de tus capacidades y tus talentos.

 
La versión original de esta regla en japonés se traduciría:
 
"No te ganes la vida a través del engaño"
 
El nombre japonés itsuwari significa engaño, mentira, falsedad y manipulación. 

 Sería bueno que te preguntaras de vez en cuando si el trabajo que realizas está de acuerdo con tus valores o si has hecho mal, aunque haya sido sin quererlo, no sólo a otras personas, sino también a tí mismo.
 
La noción de "ganarte la vida" es esencial para que un ser humano pueda tener autoestima. Te hace falta sentir que aportas algo al conjunto, de forma que tu vida tenga un sentido; te hace falta poder aportar una cualidad al mundo.
 
Poco importa que se trate de una actividad lucrativa, que recibas un salario por ella o no, lo que parece ser esencial es que puedas utilizar tus energías vitales en una actividad que te satisfaga en los planos físico, emocional, mental y espiritual.
 
Y esta afirmación es verdadera la mires por donde la mires;
aprende a ver en tu actividad profesional los aspectos que, por encima de las obligaciones diarias y de la propia naturaleza de tu profesión, te permiten ser creativo y manifestar al mundo las cualidades que son fundamentales para tí.
 
Un panadero puede inventar panes nuevos y darle una forma artística a la masa, un maestro puede hacer un gran servicio despertando la consciencia y la inteligencia de los niños, un discapacitado puede transformar su entorno mediante su amor y su valentía, un banquero puede amparar la creación de empresas nuevas y de puestos de trabajo.
 
"No hay oficio sin importancia"
 
Cualquier profesión se puede ejercer con espíritu reiki, el espíritu que la convierte en algo bello y útil para la vida.
 
Si trabajas con espíritu itsuwari, tus actos terminarán por destruir la vida en vez de conservarla.
 
Síntomas posibles: Falta de medida, exceso, problemas éticos, problemas de fe.
 
5.- Muéstrate agradecido por todo lo que ves
 Abraza un árbol, mira a un niño a los ojos, extiende los brazos hacia el cielo, escucha el zumbido de una abeja o el canto de un pájaro, acaricia a tu gato y estate atento a "lo que está por detrás". 

Detrás de las cosas más bellas, como detrás de las cosas más feas, encontrarás un denominador común: la vida.
 Quizás este precepto sea el más exigente de todos y el que tiene mayor capacidad de transformar al ser humano.
 
En efecto, te será fácil reconocer la vida que hay detrás de lo que te es favorable, detrás de lo que está de acuerdo con tu representación de lo real y detrás de lo que responde a tus ilusiones.
 
Pero ¿cómo puedes llegar a reconocer la vida en el corazón de tu enemigo, de tu sufrimiento o de tu muerte?.
Y, sin embargo, todo esto forma parte del Todo, de ese juego magistral de equilibrio entre los contrarios sin el cual la vida no sería posible.
 
Detrás de todas las facetas de todos los colores encontrarás una sola fuente.
 
Con la aplicación de este precepto, acabarás perdiendo poco a poco la noción habitual de bien o mal, de lo afinado o lo desafinado, de la vida o de la muerte, al comprender que esta dualidad no es más que el reflejo ilusorio de una "causalidad global".
 
Síntomas posibles, al negar el curso natural de la vida como por ejemplo, reprimir los conflictos en vez de vivirlos y resolverlos: La vida pierde su sentido: cáncer, sida.
 
 
 
Estos cinco preceptos son una herramienta extraordinaria, pese a su simplicidad, gracias a la cual puedes descubrir aquellas actitudes tuyas que agotan tus energías y que acaban por hacer que caigas enfermo.
 
Para ello es suficiente que en cada momento te observes y te plantees la siguiente pregunta:
 
"Mis pensamientos, mis actitudes y mis acciones ¿están en línea con estos preceptos o no?"
 
Si lo están, tanto mejor; si no lo están, de acuerdo,
¿cómo puedo volver al camino adecuado?
 
Cada vez estarás en mayor consonancia con estos principios, tu actitud frente a la vida será más positiva y dispondrás de más energía para tí y para lo que quieras hacer.
 
Si estás enfermo o triste, pregúntate con cuál de estos principios estás en mayor desacuerdo y esfuérzate por encontrar los motivos por los que estás así. Y en cualquier caso, detrás de cualquier circunstancia, aún detrás de aquellas que a la larga no te van a volver a ser útiles, siempre puedes encontrar algún aspecto positivo, aunque sólo sea de rechazo: "bien, si me pongo malo, se ocuparán de mí".
 
Así pues, el trabajo consiste en encontrar una solución que te permita conseguir lo que deseas, pero sin sufrir los efectos secundarios negativos.
 
 Una meditación diaria sobre estos preceptos te prepara un terrerno fructífero en el que tu ser puede alcanzar el máximo de su potencial espiritual y material.
 
Sigue regando tu jardín y un día lo verás florecido, en todo su esplendor.
 

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